Diálogos de mí conmigo
YO1: ¡Qué mierda de vida! A ver si dan algo en la tele que me ayude a no pensar.
YO2: Como si hubiésemos pasado el día pensando sin descanso, vamos.
YO3: Claro, como si se pudiese dejar de pensar…
YO1: No sé si se puede dejar de pensar, pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas, no soporto oír discutir a mis personalidades, a si que a ver si os calláis de una vez…
YO1: Si la SGAE descubre que tengo varias personalidades, ¿me cobrará canon por cada una de ellas, dado que todas escuchan del mismo soporte?
YO2: No creo. Ellos no entienden a la gente, ¿cómo se iban a dar cuenta de que cada uno somos varios?
YO1: ¡Uf! Me dejas más tranquilo.
YO2: Lo sé.
YO1: He pensado que…
YO2: ¡Ah! Pero, ¿pienso?
YO1: ¬¬
YO1: A veces creo estar loco.
YO2: Y lo estás…
YO1: A veces, hasta me lo confirmo.
YO2: Cierto.
YO1: Pero otras veces… No sé… Me parece natural tener más de dos personalidades. Incluso me parece absurdo que alguien niegue tener la simple capacidad de contradecirse cuando piensa, de mantener diálogos internos con diferentes vertientes de opinión. ¿A caso vosotros no habéis pensado nunca que algo os gusta y al mismo tiempo lo habéis negado?
YO3: Sí, a mí también me pasa.
YO2: A mí no.
YO4: Pues a mí, sí. Incluso lo de hablar conmigo mismo como si hubiese varias personas en mi cabeza.
YO5: Yo también suelo cambiar de opinión, me cuesta decidirme :(.
Yo1: No, no me refiero a un cambio de opinión, me refiero a estar de acuerdo y en desacuerdo con mis propios razonamientos permanentemente. Es como si cuando tuviese que decidir, varios “yo” hablasen al mismo tiempo y no pudiese sino que escuchar mis propias dos (o más) opiniones y acatarlas.
YO4: Vaya, pensaba que era el único al que le pasa eso.
YO3: Os entiendo perfectamente. Yo le llamo el “efecto espectador”, porqué me quedo como mirando al infinito, mientras me oigo pensar de manera contradictoria; es muy extraño.
YO1: ¡Sí! ¡Justo eso me pasa a mí!
YO2: ¡Tonterías! ¿Cómo vais a mantener dos opiniones contradictorias al mismo tiempo? ¿Y una conversación con diferentes puntos de vista en vuestra cabeza? Venga, por favor, ¿pero es que no veis que es de locos? Además, de ser así, ¿con qué opinión os quedaríais para el mundo real?
YO5: Vaya… ¿Y os pasa a menudo?
YO4: Sí… Además, no suelo escoger ninguna de las opiniones en concreto, al menos no conscientemente, simplemente me dejo llevar y una de ellas es la que toma la iniciativa. Creo que en “el mundo real”, como tú dices, soy incoherente precisamente por esto, porqué cada vez es una personalidad diferente la que “toma el mando”, si se puede decir así.
YO1: A mi también me pasa más de lo que quisiera…
YO3: Pues a mí, menos…
YO1: ¿Menos?
YO3: Bueno, quizá es la costumbre, pero yo le voy cogiendo el tranquillo. Resulta interesante conseguir varios puntos de vista sin tener que recurrir a un tercero.
YO4: Mmmm… A mi no me parece interesante, me doy un poco de miedo.
YO5: ¡Uf! Yo no sé qué haría…
YO2: ¿Qué quieres hacer? Sólo te queda aguantar la empanada mental que te armas creyendo que eres capaz de pensar como si tuvieras varias personas en la cabeza o ir a un psiquiatra -una opción sensata, la última, que no sé si encaja con el perfil que describís…-.
YO1: Igual sí es buena idea ir a un psiquiatra, con un poco de suerte es posible que me diga que esto que nos pasa es normal, que le sucede a todo el mundo…
YO4: Yo ya tengo visita, ya os contaré qué tal es el Doctor Fuentes, me han comentado que es muy atento.
YO5: Claro, ellos se dedican a eso, seguro que con una visita te sacan de dudas. Igual yo también me apunto, a ver si me ayudan con mi indecisión.
YO2: Sí, claro, con una visita… jajaja.
YO3: Pues yo paso; me gusta ser como soy. Al final voy a empezar a creer que los locos sois vosotros, porqué no os aceptáis. ¿Cómo puede ser que creáis necesitar a un psiquiatra sólo porqué hacéis cosas que parecen salirse de lo habitual?
YO5: La verdad es que tienes razón… Tampoco es para tanto, ¿no? Mira, yo también paso, además, lo mío no es tan grave…
YO2: Conmigo sí que no contéis…
- ¿Señor García? Perdone, ¿es usted el Señor Marcos García?
- Sí, sí, soy yo, disculpe.
- Bien. El Doctor Fuentes le está esperando en su despacho; puede pasar.
- Sí, claro, voy…

