Archivos de la etiqueta: Sant Carles de la Ràpita

Escupirte “Te amo”

Ojalá pudiera escupirte “te amo” a la cara. Ver cómo se deslizan lentamente las palabras esparcidas por tu semblante medio sorprendido, medio asqueado. Me gustaría reírme pérfidamente de ese intento vano de quitarte con los dedos algo viscoso como son esas pocas letras. Daría lo que fuera por ver tu rostro abatido, desconcertado, preguntándose mientras […]

Quiero un beso tuyo

Quiero recostar mis labios sobre los tuyos. Quiero una retahíla de segundos largos a medias contigo. Con los párpados reposados intuir tus pensamientos mientras invadimos Troya. Quiero el vapor pausado y rítmico que atraviesa tu nariz chocando con el mío jugando a hacerme cosquillas en el bigote. Quiero abrazarte desde el coxis a la nuca, […]

Compreme un coco

En el lado marítimo de una amplia avenida tenía “El huero” su pequeño puesto de venta ambulante. El apodo se lo pusieron un par de galanes canosos en alusión al discurso de venta del treintañero. “Compadre, cómpreme un coco, que el que poco coco compra, poco coco come”, repetía incansable a todo el que se […]

Me desesperas

Ni soles, ni lunas, ni estrellas. Ni dragones, ni castillos, ni doncellas. Ni flores, ni mariposas, ni frases bellas. Me dejas lelo, sin poesía. No lo comprendo. ¿Qué tienes, tía? Me acosas los sueños. Me los mancillas. Hasta los desvelos atracas con tu avaricia. Si no eres guapa, ni tienes chicha, ¿por qué cabalgas mi […]

Amor després del capvespre

Ella, petita i delicada, amagava les seves pors sota el llençol blanc estampat de minúsculs cors de colors que cobria el llitet sobre el que intentava dormir. El seu pare li acaronava el cap amb tendresa assegut al seu costat. — Demà sortirà el Sol? —va preguntar innocent la nena mentre es descobria una mica […]

Ternura salteada

Se encojen un segundo para iniciar con energía una carrera delicada en las formas. Toman fuerzas y, como una cebolla al pelarse, se abren en un suspiro. Cruje la primera capa, un sentimiento partido en alzarse las pestañas. Peinan ellas el viento elegantes, silbando calladas una melodía suave como una nana que alborota los dientes […]